Tres fuentes de financiación imprescindibles para las pymes españolas

La financiación es uno de los aspectos fundamentales para toda compañía, pero quizá cobre mayor importancia si se trata de pequeñas y medianas empresas (pymes). Sin capital ninguna idea puede materializarse y la búsqueda de financiación, en ocasiones, se convierte en un problema más para cientos de empresarios. Además, la crisis provocada por el COVID-19 está poniendo en una situación muy complicada a muchas empresas que hacen malabarismos para mantener sus cuentas saneadas. Pero ¿cuáles son las tres fuentes de financiación imprescindibles para las pymes?

Según se recoge en el IV informe sobre La financiación de la pyme en España, elaborado por la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca, SGR-Cesgar, en 2018 un 28% de las pymes se financiaron con fondos propios, siendo muy superior a años anteriores. Pero las famosas “3 efes”, Family, Friends and Fools no pueden agotarse, deben ser un recurso pero no el único. Hay que diversificar la procedencia de la financiación teniendo en cuenta el tipo de negocio, el sector y la cantidad necesaria.

1. Banca

Aunque la financiación bancaria sigue siendo la principal fuente de financiación para las pymes, tan solo tenemos que ver la avalancha de solicitudes que han recibido las entidades estos últimos días para tramitar las ayudas del Gobierno, no debe ser la única.

2. Deuda privada

En el mercado de private debt, las gestoras invierten fondos de inversores institucionales (family offices, fondos de pensiones, compañías de seguros,…) dando préstamos a pymes a largo plazo a través de fondos cerrados, ofreciendo a los inversores un retorno y a las pymes una financiación complementaria a la bancaria, especialmente interesante para desarrollar sus planes de expansión internacional o comprar una empresa.

3. Crowdlending

Es una de las fuentes de financiación más popular en la actualidad. El emprendedor solicita financiación, normalmente a través de plataformas web, a distintos inversores que ponen en común sus recursos para apoyar el proyecto. Esta modalidad, a diferencia de los business angels, no permite a los inversores participar en la gestión de la nueva empresa. Esta fuente de financiación es una solución sencilla y digital que no exige garantías reales ni supone la contratación de productos vinculados.

No existe una fórmula que determine cuáles son los mejores proveedores financieros, depende de cada empresa. Según el informe anteriormente citado, el crédito comercial y bancario son los dos instrumentos más utilizados por las pymes, lo que no significa que sean los más rentables... Lo que es seguro es que el balance entre ingresos y gastos debe estar equilibrado.